1917

1917 es una película sobre la Gran Guerra, contada a partir de la historia de dos jóvenes soldados ingleses en las trincheras del norte de Francia. Dos caracteres, un destino les une. La escena comienza con los protagonistas descansando en un hermoso prado sembrado de trigo y colza; blanco, dorado y amarillo; llega un superior que los envía a ver a los mandos para realizar una misión. El árbol es otro personaje, la naturaleza y la humanidad, la vida erguida y rotunda frente a la muerte; la calidad moral de los hombres en la tragedia y el drama de la guerra. El drama bélico comienza con la sordidez de las trincheras, los hombres sustraídos, reducidos a un espacio mínimo, entre el barro y los heridos. Mientras avanzaba la historia recordé por momentos al Goya reportero de guerra; también el cuadro de Brueghel, el Triunfo de la muerte donde todos son cadáveres y no existe un atisbo de redención; en otros planos la calidad matérica de los espacios recuerdan las obras realistas de Anselm Kieffer que es, sin duda, el pintor de la memoria del siglo XX, de la barbarie de la destrucción. Una película sobre la responsabilidad, el coraje y la audacia, sobre el deber moral de resistir y combatir sin descanso contra la barbarie que aparece todo el tiempo poniéndolos a prueba. Una película sobre el absurdo de la guerra y sobre los hombres comunes extraordinarios. Pedagógica en estos tiempos en que los hombres son acusados y señalados -de manera general- como autores de las peores violencias. Es cierto que la guerra ha sido siempre un asunto de hombres, en la película aparece una sola mujer y una niña de meses. Las mujeres estaban en la retaguardia, en los campos trabajando, en las fábricas de armamentos, en los hospitales de campaña pero frente a esta barbarie extrema y terrorífica, frente al mal absoluto estaban estos hombres solos, hundidos en el barro, batallando contra el ejército alemán y contra las ratas.

El populismo y la propaganda en los años treinta en Alemania


Un documental de la campaña de Hitler en marzo de 1932

https://www.abc.es/videos-otros/20120105/hitler-inedito-1367688905001.html

En el documental sobre el ascenso de Hitler al poder, un vídeo de National Geographic de algo más de tres minutos que acompaña el artículo de ABC, narran cómo se construyó al líder, a través de una campaña de propaganda orquestada por Goebbels. Sobre esto se ha escrito mucho pero ver las imágenes documentales es siempre apreciable pues es el testimonio filmado de los hechos. La propaganda la vemos años después con el distanciamiento del tiempo y el conocimiento de la historia y, a la vez constatamos las semejanzas con otras realidades vividas. La manipulación de las masas y cómo los grandes industriales sufragaron el ascenso de este hombre monstruoso; en efecto, entre otros la Lufthansa les prestó un gran avión con el que recorrió Alemania para presentarse en concentraciones multitudinarias en más de cien ciudades alemanas. En 1932, en Berlín, reunió a más de 100 000 personas. Además, en el avión viajaba invitada toda la prensa y la tournée fue metódicamente filmada y proyectada luego en los cines. Los alemanes debían pagar un marco para entrar al recinto elegido para escucharle, allí le daban la banderita de rigor que debían agitar. En fin, el populismo y todos los medios técnicos a su servicio para la victoria final; si Hitler hubiera tenido la televisión o internet habría sido más fácil, rápido y menos costoso. Es posible que en Internet esté el antídoto para que algo parecido pueda reproducirse a la escala que fue posible durante los años treinta.

Francis Bacon

Francis Bacon

Bacon y su universo trágico. La condición humana. La relación de su trabajo con la obra literaria y filosófica de autores como Nietzsche, Bataille o Eliot aunque en sus piezas la historia es el mismo guion que se repite. El caos en el orden geométrico del espacio interior donde las figuras se violentan, se deshacen en estratos como cortadas con la precisión de un cirujano. El rostro deformación de la máscara. Hombres en mutación copulando, devorándose. Las sombras absorben a las figuras; las siluetas se funden con el aire de la pieza, se dibujan con pinceladas secas, arrastradas sobre el lienzo. La obsesión por la vida y la muerte. El riesgo. La levedad de la materia en contraste con la atrocidad monstruosa del combate de los cuerpos.

08/01/2020

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¡Feliz Año Nuevo! Happy New Year ! Bonne Année !

¡Feliz Año Nuevo 2020! Happy New Year ! Bonne Année !

Michel Piccoli: una loca pasión y una paciencia eterna


Michel Piccoli entrevistado por Christian Defaye en 1982

Michel Piccoli cumple hoy 94 años.
En esta conversación define el oficio de actor como “una loca pasión y una paciencia eterna”, estas son las dos frases que utilizaría para definir y aconsejar a un joven actor sobre los caminos de la profesión.

Comienza conversando sobre la película ‘Le mépris’ (1963), (El desprecio) dirigida por Jean Luc Godard donde comparte cartel con Brigitte Bardot a la que define como una actriz magnífica aunque no es apasionada. Cuenta los detalles de la concepción y la técnica cinematográfica, el montaje, cómo Godard va realizando y montando a la vez. La escena erótico amorosa del principio de la película fue filmada al final.
Luego hablan sobre su trabajo como productor y su regreso como actor de teatro interpretando a Chejov, Boris Vian o Peter Brook.

El trabajo de laboratorio del teatro, pensó que no volvería a amar el oficio de actor de teatro después de haber trabajado largo tiempo en el cine y dice: “El cine es confortable, estás en un ángulo cerrado como bajo un microscopio.”
La experiencia de trabajo con Brook, la preparación durante dos meses, el trabajo de grupo: ejercicios físicos, nemotécnicos y de improvisación. Un entrenamiento riguroso para volver al oficio de actor de teatro. Brook es un profesor de actores, todos los días nos reuníamos después de una representación para conversar durante los tres meses que duraba la obra. Además, mientras actuaba con Brook trabajaba en cine por las mañanas. Los personajes eran diametralmente opuestos, era muy fatigante hacer de un diablo durante las jornadas y por la noche un personaje suave en las noches del teatro. Me desdoblo completamente, el trabajo que hacemos con Brook de relajación y concentración al mismo tiempo me enseñaba muchas cosas que me ayudaban en la filmación durante el día.

El periodista le pregunta: ¿Usted sabe cuál es la teoría de Brook sobre los actores? No solo sobre los actores… Brook decía: Un actor que vive durante años y años en un sistema político dado, un sistema donde no hay cambios, vive en una línea política, en un sistema cualquiera, sea este el que sea, entonces no puede progresar. La gran suerte de los actores ingleses, la superioridad sobre los actores franceses es que han hecho la alternancia, pasar de conservadores a laboristas y así..; esta era su teoría, me gustaría conocer la suya, le pregunta el periodista. 

-Sí estoy de acuerdo es por esto que el cambio es importante en todos los planos. Un actor, un artista, cualquier individuo, cualquier cosa que haga, que cree, que venda o que compre…tiene necesidad de volver a imaginar su vida y su profesión sino se convierte en una persona solemne, o quiebra.
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José Antonio Díaz Peláez

josé antonio díaz peláez retrato de maite díazTrabajo en la edición de un libro catálogo sobre la obra y la vida de mi padre, el escultor José Antonio Díaz Peláez, estoy recuperando y recopilando información.
El año del centenario, el próximo 2024, quisiera poder celebrarlo con una exposición y un catálogo lo más completo posible sobre su trabajo y su vida. Quiero recuperar información sobre imágenes personales y de sus piezas: obras sobre papel, escultura y joyería que se encuentran en colecciones privadas.
Este verano en La Habana tuve la suerte de hablar con José Veigas, el historiador y crítico de arte que ha reunido durante décadas, el mejor archivo sobre las artes visuales en Cuba; con su ayuda, pude consultar el archivo CIFO donde fui recibida amablemente por las encargadas de organizarlo y protegerlo. Quiero agradecerle a Veigas toda la luz aportada. También agradecer la atención a la especialista Elsa Vega y a Gretel y Juliette encargadas del paciente trabajo de organización y digitalización de toda la documentación que guarda el archivo. Muchas gracias.
Agradecer también especialmente a Ella Cisneros Fontanals que ha decidido salvaguardar esta memoria de las artes visuales en Cuba. El archivo está protegido y los documentos preservados en condiciones adecuadas de temperatura y humedad.
Los interesados pueden ponerse en contacto, vía correo electrónico enviando su mensaje a:

maite9002@gmail.com

joseantoniodiazpelaez@gmail.com

Muchas gracias.

Hace unas semanas estuve leyendo y viendo unos reportajes sobre los monumentos megalíticos en Bretaña, dólmenes y menhires. Luego, escuchando una conferencia sobre el mismo tema mientras tomaba notas comencé a dibujar de memoria un boceto, su retrato.

Marina y José Antonio Díaz Peláez, La Habana, 1928

Marina y José Antonio Díaz Peláez, La Habana, 1928

Tía Marina te abraza. La imagen de la protección y la complicidad que mantuvieron siempre como cuando escaparon de las evacuaciones republicanas que pretendían montarlos en barcos para mandarlos a Rusia y ustedes corrieron cuando vieron que era imposible que les creyeran que vivían cerca y andaban paseando. Al final, los rusos los atraparon. Reíamos con aquella imagen de la huída circular. El destino y la geopolítica de la que no pudieron escapar. Quisiera que regresaras al lugar que amaste tanto. Es un sueño que nos ha acompañado a lo largo de varias décadas y un deseo que tuviste siempre. Pienso en un espacio con tus piezas, un gran prado verde con un relámpago rojo que se me ha antojado en todas sus versiones, el perfil montañoso que recordabas, peña santa, la línea que dibujada en la memoria te iluminaba el rostro mientras definías formas y paisajes, y recordabas rostros y experiencias. Nos acompañas. Vivo con los proyectos de tus arcos y columnas, con las siluetas y las estrellas que también recuerdan las figuras geométricas de seis brazos que cubren el techo de la bóveda románica. Aquel cielo de las constelaciones de la infancia. No te encuentro en una ciudad aunque te gustaban tanto; se me han quedado en el corazón los espacios, los paisajes verdes de las conversaciones y la playa inmensa. La luz y las chispas en tus ojos mientras recordabas. La visita con Posada a aquel prado a las afueras de su pueblo donde lloramos los dos, como dos niños desamparados mientras te recordábamos. Nos queda la naturaleza con ese poder que nos convoca, con esa energía que se cristaliza en el nacimiento. Como esa luz.

Hoy 1° de julio mi padre habría cumplido 95 años. En la foto, mi tía Marina y mi padre en La Habana, en 1928.