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París, Jardín de las Tullerías

maite_diaz_gonzalez_2016_web© maite díaz gonzález

Paz, amor, libertad y esperanza

Fotografía maite diaz gonzalez
fotografía maite diz gonzalez
maite díaz gonzález 2016

Mis mejores deseos a todos en estas fiestas y en el nuevo año.
¡Feliz Navidad! a los que continúan la hermosa tradición de reunir a la familia.
La fotografía fue tomada en la costa bretona, en Saint Maló; la bella, es una de las gaviotas que surcan los cielos de aquella costa hermosa desde donde han salido piratas y exploradores. Saint Maló fue también una importante ciudad corsaria, donde eligió descansar Chateaubriand después de una vida ajetreada entre la violencia de los cambios políticos y los exilios. La ciudad durante la segunda guerra mundial fue bombardeada y quedó prácticamente arrasada. La vida y su fuerza siempre es más poderosa. Para todos mis mejores deseos de paz, amor, libertad y esperanza.

Bahía de La Habana, Casablanca y Regla

Puerto de La Habana. Litografía
Preciosas las lanchitas de Regla y Casablanca, me encantaba ir y recorrer el puerto con mi padre que tenía el buen gusto de considerar aquellos viajes por el mar de la bahía como los mejores paseos. No teníamos familia o amigos en la otra orilla, pero paseábamos en aquellas lanchas de madera pintadas de blanco con sus ventanas de guillotina y el ruido característico del motor. La Habana como una Venecia circular con sus vaporettos tropicales. Llegábamos a Casablanca subíamos hasta donde está el Cristo y mi padre me contaba las anécdotas de los españoles que llegaban al puerto de La Habana. Así llegaron los bisabuelos catalanes en 1890 y algo, el primer hombre llegó desde Barcelona: Antonio Fornés Corominas, con esposa, mi bisabuela Luisa Ventura Bleda y dos hijos; luego mis abuelos asturianos, y también mi abuelo materno desde Canarias. Allí, en triscornia, el Ellis Island de La Habana pasaban cuarentenas, esperaban que algún familiar o amigo les pagara unos impuestos para poder salir y comenzar la nueva vida. O salían directamente en trenes, los menos afortunados e instruidos hacia la Ciénaga de Zapata a construir canales o a trabajar en la fabricación de carbón. De todas estas peripecias existenciales relacionadas con la emigración española contaba mi padre anécdotas, por esto, cuando leyó Gallego de Miguel Barnet me dijo: si leíste Cimarrón que es un buen libro, no leas Gallego, porque cualquier historia conocida de parientes y amigos es mucho más verídica y con la fuerza que no tienen las que cuenta en la novela.
Las lanchas de la bahía debían ser declaradas patrimonio cultural de arquitectura naval y crear talleres que lograran recuperar estas joyas y ponerlas de nuevo al servicio de la población. Claro, para esto debíamos tener la ilusión de que tras la destrucción de la guerra que nunca sucedió en Cuba, alguien tendría la lucidez europea que permitió levantar las ciudades, iglesias y catedrales desmoronadas, piedra a piedra, tras la guerra.

© 2016 Maite Díaz González

Inventarios 1. Ensayo en blanco y negro

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Picasso, esculturas

Picasso sculptures, exposition au Musée Picasso de Paris

La primera vez que visité el Museo Picasso de París comprendí por qué Picasso ha sido uno de los talentos más admirados y odiados de la historia de la modernidad. La capacidad creativa, la libertad y el juego, le ofrecieron la posibilidad de la multiplicidad de su obra que hay que descubrirla en los espacios de las instituciones pues las galerías y los mercados del arte se han caracterizado por comercializar solo su pintura. La obra tridimensional menos prolífica resultó un terreno de experimentación privilegiado por la libertad del artista.

La exposición es interesante porque resume toda la investigación formal y la diversidad de materiales que utilizó para crear y expresarse. Escayola, cera, ediciones en bronce, cemento directo, pero también materiales reciclados, objetos encontrados y sus magníficas piezas en chapa de metal bocetadas desde una hoja de papel. El carácter lúdico, la experimentación y el proceso de trabajo que, de toda evidencia gustaba documentar y archivar. Así podemos descubrir sus bocetos simples a partir de una hoja de papel plegada y recortada, dibujando con las tijeras la forma, y luego, el trabajo de mise au carreau par llevarla a escala monumental.

La exposición Picasso sculptures, es una oportunidad única para ver reunidas piezas que fueron dispersadas en los años veinte y treinta, como la serie del Vaso de ajenjo de la que editó seis piezas en bronce que luego pintó al óleo o patinó para convertirlas en piezas únicas. Las cabezas de Fou (el arlequín), o de Fernande, sus originales en escayola y sus versiones en bronce editadas por el galerista Ambroise Vollard. Las dos versiones de la pieza realizada con Julio González y su técnica de las planchas de metal ensambladas, Mujer en el jardín, esta versión en plancha de metal pintada de blanco y la pieza editada en bronce también dialogan frente a frente en una de las salas de la muestra y no habían sido reunidas desde 1932.

La exposición comienza con la conocida Mujer embarazada; la versión en escayola y la versión en bronce están montadas frente a frente. Sobre las paredes las fotografías de su casa taller en el sur de Francia, la villa California en Cannes, tan fotografiada durante la década de los años cincuenta. A lo largo de la exposición disfrutamos de impresiones originales de Dora Maar, Henri Cartier Bresson, Brassai, Villers, grandes fotógrafos que dejaron testimonio de los diferentes talleres del artista y del ambiente de trabajo. Sorprenden estas imágenes editadas muchas veces en pequeños formatos, unas miniaturas fotográficas que hacen de la atmósfera un lugar mítico.

Así, las grandes cabezas de mujer realizadas en escayola o cemento directo en el taller que alquiló en Boigseloup, a sesenta kilómetros de París, donde vivió entre 1930 y 1936 con su amante Marie Thérese Walter, cerca de Gisors, tienen en sus proporciones y volúmenes este aire poderoso y la energía de las venus primitivas. Junto a estas piezas una serie de esculturas en escayola desarrollan estas ideas relacionadas con las formas orgánicas sensuales que, desde algunos ángulos, representan formas claramente sexuadas y volúmenes de un gran erotismo.

Los bañistas realizados con recortes de madera reciclados aparecen editados en bronce y con una pátina oscura. La elegancia y la simplicidad de las piezas se dibuja en el conjunto de las siluetas. Al lado de esta sala, una de mis preferidas reúne las piezas en plancha de metal plegada, cortada y soldada. El montaje ha creado en las bases unos soportes que giran y nos permiten verlas desde todos sus ángulos. Los curadores han convertido las esculturas facetadas en piezas cinéticas.

La exposición estará hasta el 28 de agosto en el Museo Picasso de París que ha sido renovado. A partir del día 11 de abril reabrirá el nuevo montaje de la colección de pinturas, grabados y cerámicas del artista español, que tiene en París, su casa más acogedora y diversa.

© 2016 Maite Díaz González

Picasso y los maestros. Crónica de la exposición en el Grand Palais en 2009

 

 

El bloqueo

La manzana de Gómez fotografía de Maite Díaz González
Leyendo a Néstor Díaz de Villegas pensé que una de las primeras medidas de la reconstrucción espiritual, para conseguir que el bloqueo mental de medio siglo se derrumbe, ese bloqueo que ha sido construido con materiales que desconocen la diversidad del mundo, con desinformación continuada durante décadas, con aislamiento y censura; Cuba, en 1959 se convirtió en un arca de Noé, ha pasado el diluvio y parece que la degeneración ha sido inevitable. Para que “la intelectualidad” recobre la razón, y, sobre todo, se libere del miedo “a hablar y a pensar sin hipocresías”, una medida necesaria sería, en urgencia, una revisión y puesta al día de los programas educacionales a todos los niveles. Un proceso de desideologización desde los programas de las escuelas primarias hasta las universidades. Regresar al humanismo y en las facultades de ciencias humanas hacer un exorcismo -el efecto visto es como en una secta- hasta los espiritistas están bloqueados y hablan desde las aduanas serviles, incapaces de valorar y emitir una opinión propia o alguna diferente dictada desde el más allá. Entonces, como antídoto, la lectura del Tratado sobre la Tolerancia de Voltaire sería indispensable. No hay que asustarse por montarse en la máquina del tiempo y regresar al siglo XVIII, en La Habana mientras estas personas declaraban a la prensa había periodistas en paradero desconocido y como medida preventiva habían detenido y golpeado a los que piensan diferente. En Francia, el ensayo de Voltaire se ha reeditado profusamente en este último año frente a la violencia y la ceguera de los radicales islamistas. La expresión y las ideas de todos los que han sido entrevistados oficialmente tras el discurso de Obama, permite constatar el nivel de la educación y de la instrucción en Cuba. Las facultades de Filosofía y Sociología seguro han formado espíritus abiertos, lúcidos, personas con una idea moderna del mundo que saben que el progreso exige inteligencia, audacia, coraje y generosidad. La mezquindad intelectual de pensar que siempre tenemos la razón y que nuestra verdad es la única posible. Sabíamos que en aquel teatro, no estarían como invitados elegidos, los espíritus libres.

© 2016 Maite Díaz González 

Fotografía realizada en La Manzana de Gómez, en La Habana, en el 2005                                     

 

Arco iris en medio de la tormenta

Arco iris en Saint Malo

El arco iris en medio de la tormenta. La foto fue tomada en Bretaña, en Saint Malo, comenzaba a subir la marea y la isla fortificada volvía a ser inaccesible. La luz y la sensación de estar fuera del tiempo en la orilla de la playa. El arco de luz se dirige hacia la isla donde descansa Chateaubriand, el hombre que escribió en sus memorias sobre la destrucción de un mundo y el comienzo del nuevo surgido tras la Revolución francesa. La crisis de la cultura según Hannah Arendt sería el resultado de la crisis de la memoria, la pérdida de la transmisión, cuando perdemos el vínculo con el pasado el hombre pierde la visión del futuro. Hoy, vi un reportaje sobre la destrucción sistemática del patrimonio histórico y arqueológico en el medio oriente por parte de las milicias del estado islámico. Las ruinas de Palmira, los museos saqueados, los monumentos dinamitados; viendo las imágenes recordé el ensayo sobre el totalitarismo, la destrucción y la pérdida de sentido. En algunas culturas se produce cíclicamente, aunque también puede ser una actitud individual destruir, olvidar, arrasar, para comenzar de cero; y, como apuntaba Félix de Azúa, también en algunas culturas la transmisión es solo oral. Occidente ha tenido la cultura del libro, de la escritura, de la lectura como elementos fundamentales de la educación. La lectura como una forma de nutrir la memoria para conservar la historia y transmitirla. Esperemos que en Occidente nos acompañen siempre las luces y que los políticos no se aficionen al alzheimer programado.

© 2016   Maite Díaz González