Ver nevar a mediodía

Nieves 2017 Maite Díaz GonzálezNevó durante diez minutos. El efecto es hipnótico. Una magia imprevista te paraliza frente a la ventana y quedas fascinada frente al silencio de tantos puntos blancos. El espectáculo de la caída cambia repentinamente a toda velocidad el movimiento de los copos. Minutos antes subí la cuesta a mediodía, andando a buen paso. Todo gris, ocre, verde profundo y tranquilo. Todo cerrado, las ventas, las verjas, los portales y el silencio. La escarcha en los charcos y los pasos crujiendo bajo los cristales de agua. Se abría el abrigo largo de lana y el aire frío entraba hasta los huesos. La sensación de hielo que  duele en las mejillas y en las manos. El cielo bajo, cargado, como una sola nube. Y de nuevo la angustia de las luces rojas de los faros de los bomberos invadiendo la habitación y alineándose en la calle a la espera. La voz entre el sueño, despertarme como en una pesadilla y dormida, asomarme a la ventana y ver las llamas devorando el apartamento del edificio de enfrente mientras el humo negro y denso tapa los cristales. Hoy, la nieve y la lluvia han lavado los muros ennegrecidos del incendio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s