Arte chino contemporáneo en la fundación Louis Vuitton

Arte chino conteporáneo en la fundación Louis Vuitton
Eternity de Xu Zhen en la exposición dedicada al arte contemporáneo chino

 

La Fundación Louis Vuitton comienza la temporada 2016 con un programa de apertura al mundo del arte contemporáneo internacional. Bernard Arnault, presidente de la institución define en el editorial la idea de que la fundación organizará cada exposición alrededor de una cultura y un país. Todos los espacios serán consagrados a exhibir las obras de artistas actualmente en la colección y de creadores desconocidos del gran público, como los que reúne la muestra de doce artistas chinos agrupados bajo el título de «Bentu».

Suzanne Pagé, la directora artística de la fundación en entrevista a Télérama ha declarado que el interés en el arte chino contemporáneo es el resultado de la presencia de China en la escena política y económica mundial. La eclosión creativa de los años noventa perdió interés, y, en Francia, desde el año 2003 y 2004 no se había mostrado la actualidad artística de este país que se revela con fuerza en las obras de las nuevas figuras emergentes.

La política de exposiciones de la institución está centrada en mostrar el arte moderno correspondiente a la primera mitad del siglo XX junto al arte contemporáneo. Así, desde este concepto de diálogo, la exposición actual permite viajar desde las obras de artistas chinos consagrados en la escena internacional, incluidos en la colección de la fundación, como el artista y activista político Ai Weiwei que comparte la escena junto a otros reconocidos artistas chinos y los doce creadores más jóvenes seleccionados por la singularidad de su trabajo.

Laurence Bossé, curadora de la muestra, explica que la palabra Bentu asociada al origen y a la tierra natal también documenta las interacciones entre lo local y lo global. El término es un resumen de las relaciones que han establecido los artistas con la creación y la cultura internacional desde que China ha iniciado una apertura, permitiendo que algunos puedan salir y regresar, viajar y residir fuera durante un tiempo, aunque la represión política se mantiene generando un activismo cívico que ha sido efectivo con las denuncias y las tomas de posición de algunos artistas e intelectuales chinos.

Bentu, es también, según la comisaria, el regreso a las fuentes y a los orígenes, a las técnicas tradicionales y a las costumbres que habían sido olvidadas en los periodos de cambios radicales que han vivido las diferentes generaciones en las últimas décadas.

La sociedad china con el crecimiento económico acelerado ha debido adaptarse a las transformaciones de los espacios urbanos y rurales y a los fenómenos de catástrofes naturales que estos cambios han generado. Graves problemas de contaminación y los periodos de construcción y destrucción a gran escala han sido y continúan siendo los ambientes cotidianos en que ha evolucionado la sociedad china contemporánea.

El hombre y su individualidad van reafirmándose en una sociedad que se abre a las políticas económicas del libre mercado, sin dejar de controlar el acceso a la libre información, o utilizar la censura cuando los artistas trabajan temáticas críticas sobre la situación política en relación a la falta de libertades.

La relación espacio tiempo tiene una interpretación singular en la obra de unos artistas conscientes de la pertenencia a una cultura milenaria y a la inmensidad de un territorio que ha vivido bajo el sistema comunista durante varias décadas, aunque poco a poco va liberándose del aislamiento.

Los artistas de las nuevas generaciones pueden viajar, instalarse en ciudades occidentales durante algún tiempo o realizar estudios en New York o Berlín. La utilización de las nuevas tecnologías y el diálogo entre lo tradicional y lo contemporáneo son constantes en las obras presentadas.

Piezas realizadas en vídeo introducen esta primera parte del recorrido por las obras de la colección china en la Fundación Louis Vuitton.

Durante la noche unos hombres ladran y se comunican con sonidos de animales subidos a los árboles en el centro de la ciudad. Las imágenes con el filtro verde característico de las filmaciones nocturnas ofrece un ambiente surrealista a este performance basado en una práctica ancestral y en un proverbio chino tomado para titular la experiencia de la pérdida de comunicación de las poblaciones que se han desplazado masivamente del campo a la ciudad. Así, «Chick Speaks to Duck, Pig Speaks to Dog» la pieza de Zhou Tao realizada en el 2005 es un planteamiento sobre la comunicación y el lenguaje, resuelto con un recurso antropológico elegido en la tradición propia, para aparecer aquí como lectura occidental de una imagen Dada o del teatro del absurdo.

Las primeras salas sorprenden por las dimensiones de las piezas. Las obras escultóricas y las telas son grandes formatos imponentes.

En la primera gran sala, Yan Pei-Ming, nacido en 1960 y residente en Francia, presenta grandes cuadros apaisados de cuatro metros por dos metros ochenta resueltos con grandes brochazos gestuales. La pintura al óleo densa dibuja los temas figurativos que representan escenas de paisajes a dos colores, azul y negro, con los que representa fragmentos de la actualidad mediática, temas y noticias que definen momentos trágicos: los boat people, la guerra de Irak, el 11 de septiembre. La ficha informativa describe el dibujo de una Acrópolis víctima de los malos augurios de una banda de cuervos, aves asociadas a la amenaza o a su presencia en los campos de batalla.

La exposición va revelándose muy didáctica y literaria en sus narraciones simbólicas de las obras.

Xu Zhen es un artista empresario, comisario de exposiciones y galerista que comenzó a trabajar en los noventa desde el performance, las instalaciones y los vídeos críticos hacia los comportamientos culturales consumistas o religiosos. En el 2009 crea la compañía MadeIn que recuerda en la idea a la fábrica de Warhol. En este taller desarrolla el concepto de la obra de arte como una línea de producción. El aura benjaminiana también ha huido en China para producir de manera anónima obras realizadas por grupos de técnicos y asistentes. Esta práctica parece ser una moda generalizada, no solo en la China poderosa económicamente, sino en cualquier mercado emergente que trata de bailar al son de la demanda y cubrir las necesidades del mercado. Tampoco hay que olvidar que grandes masas de consumidores chinos desembarcan en París ávidos por comprar los productos de la industria del lujo que produce Louis Vuitton y asociados.

La pieza situada al centro de la sala es un ensamblaje inquietante, se titula Eternity y reúne dos símbolos culturales representativos de Oriente y Occidente. Una réplica exacta de la Victoria de Samotracia, cabeza abajo, está sustentada imbricada a un Buda sin cabeza. Las dos figuras se convierten en un totem de piedra de más de seis metros de altura. La imagen de la escultura alada griega reproducida con la base pierde el espíritu para convertirse en un símbolo invertido perfectamente reconocible.

fund_vuitton_maite_diaz_gonzalez_2
En un extremo de la sala, otro artista, Zhang Huan ha instalado una cabeza de Buda semienterrada. La pieza realizada en acero y cubierta de cenizas está cortada en dos partes. La bóveda craneana, como la tapa de un gran recipiente se abre y se cierra a intervalos regulares de tiempo dejando escapar humo de incienso. Esta referencia en la escultura a la acción de las prácticas del culto las relacionan con su trabajo anterior en el performance.

fund_vuitton_maite_diaz_gonzalez_3

Dos grandes telas del mismo artista, convertido al budismo tras una estancia de ocho años en New York fueron realizadas con las cenizas de incienso recuperadas en los sitios de culto. Las obras ejecutadas en tres paneles cada una, tienen de largo más de diez metros. Una de las piezas muestra una panorámica de la construcción del Gran Canal, ordenada por Mao entre 1958 y 1960. La gran movilización para la gran obra ha quedado en la historia como la causa de un gran periodo de hambre que diezmó a la población. El otro cuadro muestra la celebración en la Plaza de Tian Anmen de los diez años de la declaración por Mao de la República Popular China. Para el artista el uso de las cenizas de incienso es un recurso simbólico de espiritualidad y un homenaje al alma colectiva de los vivos y los muertos. Los hombres y mujeres en la inmensidad del paisaje aparecen representados por pequeños trazos y puntos. Las obras son una reproducción fotográfica monumental que recuerdan las imágenes monocromas de la devastación tras la explosión nuclear. El polvo y los restos de los bastones de incienso suspendidos sobre la superficie de la tela producen una sensación como si estuviéramos viendo la llegada de un tornado o de una inmensa tormenta de arena y polvo mientras miles de personas trabajan y celebran bajo la misma atmósfera lúgubre.

fund_vuitton_maite_diaz_gonzalez_5

La segunda sala presenta tres piezas de la colección. La primera, «El Arco de San Gilles» de Huang Yong Ping se inspira de una leyenda del sur de Francia en la que el hermitaño salva a un ciervo de la flecha del rey Flavius durante una cacería. Este artista fue presentado en París durante la exposición «Les Magiciens de la Terre» en el año 1989. En sus instalaciones y esculturas utiliza referencias occidentales y orientales, ideas culturales, religiosas y filosóficas que mezcla y trabaja para representar las identidades híbridas. En la pieza un ciervo disecado y dividido en dos partes permanece unido por una pieza de madera como un hilo de Ariadna. El interior de su cuerpo hueco ha sido recubierto de oro, la mistificación del cuerpo del animal tras la intervención del santo. En su segunda pieza, «Cincuenta brazos de Buda» reúne técnicas y materiales diversos como el metal, las terracotas de brazos y manos que sostienen diferentes objetos simbólicos y domésticos. Un gran portabotellas como un homenaje a Duchamp organiza y sirve de estructura a su versión del Buda de mil brazos.

fund_vuitton_maite_diaz_gonzalez_6

 
Tree, 2010 sculpture. Ai Weiwei

La pieza más sobrecogedora en su simplicidad es la de Ai Weiwei,  titulada
Árbol y realizada en el 2010. El elemento natural y simbólico que hace referencia a los vínculos entre el cielo y la tierra, lo espiritual y lo terrenal en casi todas las culturas, aparece como un fósil, un fragmento superviviente. Un árbol construido a partir de la reconstitución con fragmentos muertos engarzados y atornillados dejando perfectamente visibles las juntas de la operación de ensamblaje. Sobre la obra de Ai Weiwei y su activismo en internet através de su blog donde mantuvo una crónica diaria entre el año 2005 y el 2009, temas que luego distribuía mediante Twitter; junto a este activismo político que le ha enfrentado en numerosas ocasiones al poder del Estado, paralelamente y desde 1994, el artista ha trabajado con objetos emblemáticos de la cultura china como velos, vasos y cerámicas de la dinastía Qing para establecer mediante éstos la polémica en una sociedad que se debate, como apunta el resumen sobre su obra, entre la tradición y la modernidad, entre lo individual y lo colectivo.
Instalación de Hoenaje a la cultura chinasaac Julien

Antes de recorrer la muestra Bentu, montada en las salas del subsuelo de la fundación, el artista inglés de origen antillano, Isaac Julien, muestra en una gran sala oscura una instalación que se desarrolla en varias pantallas simultáneas. El público se invita en el espacio y recorre las proyecciones que dialogan desde las pantallas de gran formato suspendidas desde el techo. El diseño de la instalación de las imágenes fílmicas genera un laberinto dinámico y sorprendente que mantiene todos los sentidos en alerta. El homenaje a las diásporas de las culturas asiáticas y del África negra han sido temas recurrentes en la obra de este artista. Para esta pieza «Then Thousands Waves» partió de un hecho trágico ocurrido en el año 2004, cuando veintitrés obreros chinos, ilegales, sin documentación, contratados para la colecta de mariscos desaparecieron entre una fuerte marejada. A esta tragedia Isaac Julien contrapone la leyenda china en la que la diosa del mar, Mazu, logra salvar a unos marinos en peligro. La pieza filmada en Shangai es un homenaje a la cultura china, a sus leyendas y paisajes, a sus rituales que incluyen la caligrafía y la ceremonia del té. Las imágenes de una belleza misteriosa logran mediante el sonido, la luz y la sombra un recorrido sugerente que narra los hechos trágicos desde los fragmentos de realidad de las vistas de una operación de salvamento en el mar, las aspas de los helicópteros, su sonido, y los discursos de Thatcher junto a la belleza de los rostros de las mujeres y las diosas que flotan en un ambiente onírico donde el mar hipnótico, ondulado y burbujeante se multiplica.
fund_vuitton_maite_diaz_gonzalez_9

Bentu es un recorrido interesante que reúne a doce artistas jóvenes que no llegan a los cuarenta años. La idea de los curadores para la selección consistió en presentar la obra de artistas singulares en sus propuestas. Una mujer danza sola y sonriente en medio de una plaza en la que nadie repara en ella, es la obra en vídeo con la que comienza la muestra. Otras recorren la incomunicación y las redes sociales o los discursos actuales sobre la empresa y el dinamismo económico que recupera los viejos rituales colectivos de los discursos de la época gloriosa. Así, comienza un recorrido en el que las piezas y las sensibilidades presentan sus obras utilizando las técnicas del vídeo, la pintura tradicional sobre seda, los retratos sociales y realistas de las poblaciones confrontadas a las mutaciones sociales que incluyen la pérdida de un paisaje y la construcción rápida de centros urbanos.
fund_vuitton_maite_diaz_gonzalez_10
La abstracción geométrica se presenta en obras dobles y móviles montadas sobre ruedas, los diseños abstractos son fragmentos de billetes de bancos del mundo entero para representar los flujos financieros y los movimientos de los capitales que también influyen en el mercado del arte. O la habitación para meditar, de Liu Shiyuan, construida como un patchwork de alfombras de diferentes diseños ambientada con sonidos universales reuniendo culturas e idiomas en fragmentos que nos hablan sobre «la felicidad».

La confrontación cultural y filosófica entre el Oriente y el Occidente, entre lo individual y lo colectivo. Occidente y la defensa de la libertad individual, el gran descubrimiento. La relación entre el original y la copia. La apropiación de los emblemas culturales y mitológicos occidentales, entre el pasado y el presente en un intento de renovación postmoderna. La cita de la tradición y su confrontación. La reproducción y la repetición, ofrecen un panorama inspirado en elementos de sus tradiciones pero también desde la asimilación de los códigos de la estética occidental revisitada y puesta al día por estos artistas que no dudan en nombrarse empresarios, lanzar sus marcas MadeIn, contratar técnicos y asistentes para la producción y reproducción de un arte dispuesto a conquistar el mercado de los grandes centros occidentales, sus instituciones y coleccionistas.

© 2016 Maite Díaz González
Texto y fotografías

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s