Para qué va el Papa a Cuba y cuánto cuesta el viaje a los cubanos

I
La asociación «Damas de Blanco» ha enviado un documento al Papa Benedicto XVI que viajará a Cuba el próximo 26 de marzo. El testimonio incluye un texto de denuncia de la represión y la situación política dictatorial que sufre la isla desde hace más de cincuenta años. En éstos días previos a su visita la represión a las Damas de Blanco se ha recrudecido.

Además de la lectura del texto y pasajes bíblicos, en el documento han editado imágenes como pruebas para denunciar la realidad de una población manipulada y dividida por la dictadura del Partido comunista.

Llevamos semanas leyendo sobre ésta visita y todas las espectativas, esperanzas e implicaciones políticas que tiene para los cubanos, aunque la dictadura y muchos opositores en unas declaraciones inocentes o interesadas, coinciden en que es una visita « espiritual » que ayudará a la reconciliación nacional. El objetivo « espiritual » es despolitizar la visita de uno de los jefes de Estado más influyentes, sobre todo, en la opinión pública internacional.

Hace catorce años, en 1998, el Papa Juan Pablo II viajó a Cuba después de una visita que hizo Fidel Castro al Vaticano. No especularemos sobre los motivos de Castro porque quizás son tan coherentes como que haya visto la tercera parte de «El Padrino» de Coppola, cuando Mike Corleone atormentado por la culpa necesita confesar sus crímenes y viaja a Roma para recibir la absolución. Esa ha sido también la labor de la Iglesia católica, aceptar las pulsiones de los dictadores y sus arrepentimientos para extenderles con el perdón un certificado de viaje y una estancia confortable en el más allá.

El Papa Wojtyla fue una figura política. Combatió el fascismo y el comunismo. Desde la Iglesia de Roma trabajó en Europa para que la contestación a las dictaduras comunistas fuera reconocida como el derecho de los pueblos a vivir en libertad y democracia. Los sacerdotes y los espacios de la Iglesia, sobre todo en Polonia, país de gran tradición católica, jugaron un papel decisivo en la caída de las dictaduras del Este de Europa y en el fin del imperio soviético, gracias en parte, a la labor de apoyo de la Iglesia al sindicato Solidaridad que llegó a tener diez millones de miembros. Diez millones de ciudadanos organizados que podían paralizar el país y la industria de los astilleros de Gdansk, vital para los soviéticos. Las cifras resumen el éxito político y la eficacia de Solidaridad. Diez millones de obreros, intelectuales, amas de casa y estudiantes organizados en un sindicato que se convirtió después en un partido político.

La oposición cubana ha tenido que enfrentar la represión con una clase obrera menguada, con una industria de tradición obrera contestaria, como la azucarera, desmantelada por el desastre económico, sin libertad de prensa y con un control represivo al que se dedican los más importantes recursos en los presupuestos del Estado.

II
La opacidad en Cuba es general y no es sólo un problema de la dictadura, o lo es, en la expresión de una cultura política que ha perdido el sentido de servicio de la función y por tanto el sentido de responsabilidad, de rendir cuentas a los ciudadanos y no imitar la arrogancia autoritaria de los políticos que han gobernado la isla en los últimos cincuenta años.

Un hecho que me ha llamado la atención es que nadie cuestiona cuánto cuesta el viaje del Papa a Cuba y quién lo paga.

Es una cuestión elemental de administración, de responsabilidad y de sentido común que debe ejercer la oposición. Si el viaje es un viaje oficial pagado con el dinero de los cubanos, la oposición tiene el derecho a exigir cuentas y condiciones. Aunque no pueda hacerlo democráticamente en la Asamblea éstos principios de rigor deben ser los objetivos de su combate por la transparencia en los asuntos económicos del país.

Es muy probable que en la práctica sea más efectivo para la vida « espiritual » de cualquier madre residente en La Habana vieja poder darse una ducha y duchar a sus hijos cuando regresa del trabajo, o conectar la lavadora antes de ponerse a inventar qué va a preparar para comer. El agua bendita corriendo por las canalizaciones, el milagro después de décadas. Bendita, nunca mejor dicho.

¿Cuánto invierte -de las finanzas públicas- el Estado cubano en éste espectáculo multitudinario ? Nadie cuestiona el gasto en La Habana, las jornadas sin trabajar quién las paga, como si la ciudad fuera una aldea dispuesta para la fiesta de San Martín, una ciudad que en los últimos meses ha perdido a varios ciudadanos sepultados bajo los escombros de los derrumbes o donde hace años la red de alcantarillados de desagüe, las llamadas aguas negras y su evacuación son un infierno. ¿Resolverá Ratzinger con unos rezos el problema de abastecimiento de agua en la ciudad?

Hay que ver el video de las Damas de Blanco hasta el final, pues es un documento para comprender la barbarie cubana. La intolerancia congénita. Las imágenes de los actos de repudio llevan un sonido como de jauría en cacería, éstos miembros de las Brigadas de Respuesta Rápida son turbas sin reflexión, embrutecidas por la propaganda de la prensa y los medios oficialistas, organizados por el Estado y sus asociaciones represivas.

En las imágenes en La Habana en la puerta de la casa de Laura Pollán, cuando aún vivía la portavoz de la asociación pacífica, escuchamos a « los revolucionarios de Respuesta Rápida » que dicen :

-Machete, machete que son poquitos… Machete, machete que son poquitos…

Consignas de guerra, en las calles de la ciudad se incita a la violencia y a la muerte. De momento entre civiles no se pasa al acto. Los enfrentamientos no pasan de forcejeos, arrastres, insultos y tirones de pelo. La policía no interviene y deja que la turba sitie a las mujeres que se refugian en el interior de la casa de Laura Pollán donde solo se escuchan los gritos de : Libertad, Libertad en las voces de las Damas de Blanco. No insultan, ni dicen «esta casa es de Pollán», como muchas veces escuchamos en los alaridos en tono amenazante que llegan desde la calle y repiten: «Esta calle es de Fidel, Esta calle es de Fidel».

Ahora que viaja el Papa a la desconchada Habana me gustaría saber cuál es el itinerario de lujo por donde paseará el visitante su sotana de seda, qué caminos recorrerá con sus escarpines de cuero rojo escarlata y tantas pesadas joyas en sus temblorosas manos. ¿Qué le dirá Fidel Castro de ésas calles suyas, asquerosas y que el ilustre no verá? ¿ Qué le dirá a la vista de esos baches larvados de mosquitos, furacos como cráteres malolientes y sobre esas ruinas de la ciudad víctima del bombardeo anunciado y que nunca existió? Fidel Castro, el anfitrión, no puede explicar la pesadilla.

III
En los preparativos para la llegada del Papa, la Iglesia cubana en colaboración con el Estado se ha dispuesto a limpiar sus espacios de todo lo que no valga y brille. Anteayer desalojaron a 13 opositores que decidieron ocupar el espacio de la Iglesia de la Caridad, patrona de Cuba, probablemente incluida en el itinerario selecto del Papa. Los Trece opositores anónimos tenían el objetivo de exigir un encuentro del Papa con la oposición pacífica en los espacios supuestamente tolerantes y apolíticos de la Iglesia.

Ayer, casualmente, veíamos en la televisión francesa las imágenes de George Clooney detenido y esposado con una cinta plástica en sus muñecas por protestar en la calle -sin permiso- delante de la embajada de Sudán en Washington. Una protesta pacífica, organizada para llamar la atención, iluminar una zona oscura y olvidada de África en la que no se interesa nadie.

La detención del actor se justifica porque éstas manifestaciones en el espacio público en los países democráticos, – Cuba no es un país democrático – deben anticiparse a las autoridades para evitar conflictos, en éste caso, con la representación diplomática del país africano.

En los países civilizados y democráticos la calle no es de nadie, la calle es el espacio público que pertenece a todos los ciudadanos y, por tanto, lo rigen una serie de leyes de convivencia que todos estamos en el deber de respetar. El que quiere manifestarse contra o a favor de algo debe solicitar un permiso e informar a las fuerzas del orden público, es un trámite democrático de respeto de la ley que se realiza en las estaciones de la policía donde se autoriza la protesta con una serie de condiciones y un límite de tiempo determinado.

Clooney que conoce muy bien las leyes de su país, donde cada Cristo puede subirse en una caja en la vía pública y hacer su meeting siempre y cuando cumpla con las leyes de organización pública que rigen la convivencia ciudadana en los Estados Unidos, organizó su protesta para llamar la atención de los medios y lograr que se interesen, por fin, en la violencia brutal a que son sometidas las poblaciones más frágiles en éste país africano.

Su objetivo fue poner el foco con precisión donde es necesario denunciar con toda la fuerza. Clooney y su padre llevan años de activismo para informar sobre ésta realidad atroz y han realizado documentales para explicar y mostrar al mundo los testimonios de las víctimas. Para ello han llegado a arriesgarse entrando de manera ilegal en el territorio protegido por el Estado sudanés que controla el acceso de la prensa extranjera.

III
La solidaridad en Cuba entre los opositores es necesaria independientemente de la sensibilidad política o la pertenencia a partidos o asociaciones. La solidaridad para generar confianza. Oscar Elías Biscet ha sido el único claro, respetuoso y coherente como católico o yo diría más bien como cristiano. Sobre los hechos declaró :

“dondequiera que un hombre o una mujer levante su voz contra las injusticias, Dios bendecirá a las personas y al lugar”

Es incomprensible que el apoyo no haya sido general. La Iglesia no es el espacio público, se supone, que la iglesia es un espacio de comprensión regido por la compasión que debe ser imparcial en el terreno político y acoger, pero sobre todo proteger a las personas perseguidas y discriminadas por una dictadura.

En La Habana el Cardenal Ortega no los sacó personalmente, ni envió a los seminaristas, realizó declaraciones como el propietario molesto por los ocupas y permitió que las fuerzas de seguridad los detuvieran, los vejaran y humillaran con toda una serie de «análisis médicos» inquietantes, anticonstitucionales, siguiendo el más eficiente método fascista. El Cardenal Ortega se ha comportado como un político arrogante. Un testimonio de uno de los desalojados explica :

“Nos hicieron miles de pruebas, como si fuéramos asesinos, nos tomaron huellas, nos cortaron pelo, tomaron muestras de orine, nos pesaron, nos tiraron fotos”, cogieron muestras “de sudor de las partes de uno, a las mujeres las desnudaron”, denunció. Diario de Cuba

IV
Através de la historia el objetivo del poder del Vaticano en  Roma ha sido, como Estado y como institución política encargada de «la administración espiritual», controlar y realizar alianzas que le mantengan en la cúspide de la pirámide del Poder.

Los tiempos contestatarios de los cristianos terminaron cuando Pedro institucionalizó la religión con la fundación de la Iglesia católica de Roma que pasó a ser una burocracia más, predicadora de la estabilidad con la obediencia y la resignación. Iglesia, que significa en griego asamblea fue la estructura de poder político y económico que sustituyó al imperio romano en Europa.

En el Palais des Papes de Avignon, en el sur de Francia, guardan un mapa del sistema de recuperación del diezmo (los impuestos) instaurados para sufragar los gastos de su existencia como institución política y espiritual. Dentro de los católicos ha habido siempre personas rebeldes, comprometidas con la justicia y en muchas ocasiones han pagado con su vida los deseos y la defensa de la libertad.

La Iglesia es un poder paralelo en todo el mundo, actualmente más dedicado a cuestiones morales en las que sus opiniones son bastante reaccionarias y retrógradas. Específicamente su posición frente al aborto, o el uso del preservativo como medio anticonceptivo y de higiene sexual. O en su oposición al matrimonio homosexual. La Iglesia realiza labores sociales importantes en muchos sitios, cierto, cientos de monjas y sacerdotes por sus valores personales, su abnegación, han dedicado su vida a la ayuda de los más necesitados, pero también la Iglesia se ha aprovechado de situaciones políticas y con total desvergüenza ha mirado para otro lado sin responsabilizarse ante las injusticias. En Europa los hechos históricos recientes lo demuestran, la Iglesia como institución no protegió a los judíos, ni a los gitanos o a los homosexuales, ni intercedió cuando fueron deportados para ser exterminados por los nazis.

Éste es el último gran espectáculo de Castro, ahora comunista y de nuevo católico; lo pagará la mayoría, la gente de a pie que vive en la miseria desde hace varias décadas. La misma gente que, cansada, sueña con ver al enviado de Dios deslizarse en la tribuna de la Plaza para decir un texto en latín que casi nadie comprenderá pero en el que cifran, como última opción  sus esperanzas de una vida digna. El Partido, la otra Iglesia, ha ordenado que hay que recibir al Papa, organizados y disciplinados como reza la consigna del Partido comunista, y van los feligreses resignados, como cuando llegaba el último presidente no alineado o el último Pope ruso a las arengas en la Plaza, porque alguien decidió, que es ésta «la actividad»  que toca ahora.

Los Trece de la protesta en la Iglesia de la Caridad son trece ciudadanos que han tenido la fuerza y el coraje, -como muchos otros opositores anónimos que no convocan a los focos-, de organizarse para no aceptar mansamente y resignados, -como predica la Iglesia y el Partido,-  otra burla y otro simulacro más de los poderosos.

Una protesta que debieron proteger todos los opositores, por respeto y solidaridad, sobre la que debieron limitarse a informar los periodistas desde el primer momento, sin juzgar, sin opinar si ellos lo harían o no.

Escuchar, dar la palabra, respetar, comprender y ser más humildes. Informar para dejar la protesta abrirse paso, como una voz, como un mensaje a la Comunidad internacional sobre la represión y la gravedad de la situación política en Cuba.

Y, por favor, no digan más que el Papa no es una figura política.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s