Cuba, Corea y la coreografía totalitaria

En 1986 Fidel Castro visitó Corea del Norte y regresó muy entusiasmado e impresionado por la precisión de las tablas gimnásticas y de los desfiles militares reuniendo miles de personas como piezas de una maquinaria gigantesca y monstruosa. Ayer, en el telediario de France 2, las imágenes de los desfiles nocturnos en Pyongyang recordaban las del Berlín de los Juegos Olímpicos de 1936 filmadas por Leni Riefenstahl que también sentía fascinación por Hitler  y las coreografías totalitarias; fue en éstos meses del verano del 36 que Alemania estrenó su potencia militar en los bombardeos civiles durante la Guerra Civil española.

Fidel Castro alabó al régimen coreano en sus declaraciones al periódico Granma que,  a su vez, sin contrastar las apreciaciones de viaje del ‘Máximo Líder’ las publicó como una página más de propaganda y desinformación. Su hermano, Raúl Castro, coherente en la sucesión y las fidelidades, sin ningún espíritu crítico, -con toda la información a que tienen acceso-, ha decretado, en la misma publicación, tres días de duelo por Kim Jong-Il que según dicen viajaba solo en tren porque temía un atentado.  El ‘Querido Líder’ no se fiaba de nadie y temía morir asesinado. Kim Jong-Il ha fallecido a consecuencia de un infarto y es hoy responsable de la muerte por hambre de miles de coreanos. Se calculan que de los 24 millones de personas que habitan Corea la gran mayoría vive en condiciones miserables y se sabe que, aproximadamente 200 000 viven prisioneras en los numerosos gulags que se reparten por todo el territorio. La desnutrición generacional debido a las hambrunas durante décadas es un problema sanitario mayor que la dictadura coreana no permite mostrar a los periodistas y medios internacionales.

La economía coreana ha estado al servicio de la represión y de la carrera armamentista y nuclear con la que mantienen un pulso de chantaje con los Estados Unidos y con Corea del Sur. Corea del Norte es un fósil potente de la guerra fría. Las imágenes de los llantos colectivos son la prueba de lo que supone la vida expuesta durante generaciones al lavado de cerebro y al culto a la personalidad. Leía ayer en The Guardian que existe un gran descontento pero que el atraso tecnológico  es tal que es imposible imaginar una situación de ‘rebelión en la granja’ parecida a las que hemos visto durante la Primavera árabe.

El comunismo en las versiones periféricas se revela cada vez más como un sistema  totalitario perfecto, o como la religión total. Una estructura teocrática con el Partido Comunista como guía espiritual, con la novedad de las imposiciones dinásticas para controlar el poder. El próximo candidato en Corea del Norte es un nieto que ha estudiado en Suiza. El comunismo es un sistema más controlador y anulador que las dictaduras militares árabes mediadas por las teocracias en las que al menos existe una cierta libertad económica que permite los contactos con el exterior y la conservación de cierta claridad de espíritu y de sentido común en algunos casos, o al menos, de sentido del ridículo.

© 2011 Maite Díaz González

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3 Respuestas a “Cuba, Corea y la coreografía totalitaria

  1. Muy buen articulo Maite. Es primera vez que entró en su blog, desde ya soy un foroforo. Iván García.

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  2. TAN REPRESIVO Y CASI IGUAL DE CRIMINAL HA SIDO EL REGIMEN CHINO PERO COMO SON PODEROSOS Y GRAN ECONOMIA NADIE SE MOLESTA .

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