Francia, religión e integrismos

“TRI”. Ilustración © 2006 Maite Díaz

Hace un par de días, el periodista francés David Pujadas, presentó una investigación y debate en la cadena televisiva France 2 sobre un grupo de la extrema derecha francesa. En la emisión varios periodistas se infiltran en las filas de un grupo con sede en Bordeaux. El grupo está formado por jóvenes de menos de treinta años. Alguno de los integrantes tiene formación militar y experiencia en el ejército. Los discursos de los líderes, nacionalistas, hacen referencia a la patria, a la pureza cultural y al rechazo de símbolos culturales y religiosos diferentes. Entre las generaciones jóvenes en Francia se está produciendo un fenómeno de polarización con el objetivo de reafirmar las diferencias. Es el caso de los musulmanes para los que la burka o el velo, más que un símbolo religioso, es un símbolo de reivindicación comunitarista, una manera de reafirmación de las diferencias identitarias. En Francia, —con todas las tensiones sociales ligadas a la inmigración, los problemas de integración en la sociedad de franceses de segunda y tercera generación de origen extranjero y confesión musulmana— comienzan a surgir grupos nacionalistas de extrema derecha que empiezan a organizarse. Con la crisis económica, las condiciones sociales son idóneas para desarrollar discursos racistas, y sobre todo, encontrar grupos de ciudadanos descontentos y críticos con la situación económica y social del país.

En el caso de éste grupo, una parroquia les ha cedido un sótano de la iglesia para organizar un centro discreto de reunión. Una sala de lectura, un bar, la banalización de la sede de una organización, que cuenta además, a unos kilómetros de Bordeaux, con un campo de entrenamiento militar en el que se reúnen a realizar prácticas de tiro. En las conversaciones grabadas se habla de antisemitismo, islamofobia, antisarkozysme. El análisis sesgado sobre las últimas elecciones presidenciales, parte de la idea de que Sarkozy pudo ganar las elecciones porque es de origen judío. Ésta idea es un viejo argumento fascista y concretamente hitleriano, según sus partidarios, los judíos son los que dominan el mundo de las finanzas y la prensa controlando el capital mundial dependiente totalmente de ésta comunidad. Es decir, con ésta idea falsa, y éste argumento de propaganda de más de un siglo en Europa para utilizar a la comunidad judía como chivo expiatorio, actualmente, según éstas explicaciones propagandísticas, la economía alemana, eficiente y productiva está dirigida y controlada por judíos. Un discurso que prentende fomentar el odio y las tensiones entre las comunidades.

Lo más sorprendente fue ver las banderas españolas de falange en los muros del sótano. Los nuevos soldados de Cristo. Evidentemente, el enfoque de la crisis económica actual, como en los años 30 en Alemania, utiliza como chivo expiatorio a los inmigrantes, o a las familias de origen “extranjero” o practicantes de religiones diferentes a la católica como judíos y musulmanes. Los argumentos racistas se camuflan ideológicamente en lo que toma un aspecto de guerra de religiones. Las cruzadas de nuevo, el medioevo tan querido en Europa y al cuál es imposible que podamos renunciar. Los colegios privados, católicos, integristas y tradicionalistas en Francia son 36 y los integristas católicos unos 35 000. Los periodistas e invitados en general aseguran que éstas son realidades minoritarias. Todos los movimientos religiosos y políticos comienzan formados por minorías, los cristianos comenzaron clandestinamente como una secta del judaísmo, también Hitler comenzó con unos pocos seguidores hasta que tuvo el capital y la maquinaria de propaganda que se encargó de hacer crecer el número de “fieles”.

Los periodistas infiltran el colectivo de una de éstas escuelas primarias dirigida por un sacerdote que viste sotana y mantiene como decoración en el aula un crucifijo sobre el pizarrón, como en tantos colegios españoles, si no es en la mayoría, donde las clases de religión católica y los crucifijos en los colegios públicos definen el espacio de la enseñanza como católico, algo imposible en Francia que se reconoce como un estado laico en la Constitución. Entre los alumnos adolescentes, sin la presencia del profesor, entonan cantos nazis de humor negro sobre los campos de exterminio y establecen diálogos de propaganda antisemita burda. Filmada una clase de historia, el profesor dedica sus tesis revisionistas a la Segunda Guerra Mundial y a la minimización del holocasuto. El argumento repetido en éstos grupos de derecha y extrema derecha, gira alrededor de la Shoah como manipulación y tergiversación de la historia. Las tesis negacionistas tratan de borrar de la historia europea la tragedia de los campos de exterminio.

Los jóvenes declaran que se preparan a una guerra civil. El Diario de Turner, el extremista norteamericano, es parte de la bibliografía de cabecera del grupo. Camuflados en una organización con el nombre “Agir propre”, realizan labores de acercamiento a la población sin declarar sus ideas nacionalistas racistas. Por ejemplo, ayudan a la dueña de un vivero -con problemas económicos-  organizados en una brigada para arreglar los espacios verdes en una suerte de “jornada de trabajo voluntario”. En conversación con una integrante del grupo -con cámara oculta- declara que ellos no expresan abiertamente sus propósitos para evitar ser rechazados. Así, comienzan una labor de proselitismo en la que está detrás un sector tradicionalista de la iglesia católica.

Durante la Segunda Guerra Mundial el Vaticano no se opuso y tampoco denunció el holocausto. En el debate surgió la figura del Mariscal Pétain que fue un héroe militar durante la primera guerra, la Gran Guerra, más tarde, en 1940, vencidos, firmó el armisticio con Hitler en la ciudad de Compiègne. En aquel momento declaró que humillaría a los franceses en éste acto militar. Ocupado todo el norte de Francia, se llevó a Berlín como trofeo militar, el vagón de tren donde habían firmado.

En Europa hay un movimiento en la derecha para rescatar figuras políticas y militares ligadas a la derecha y más concretamente al período fascista. Veinte años después de la Caída del Muro y el conocimiento sobre la verdad de las atrocidades del totalitarismo comunista, en su versión estalinista y soviética, los sectores nacionalistas y tradicionalistas desempolvan a figuras como Franco o Pétain, que, cada uno, con sus particularidades, se propusieron revoluciones nacionalistas de derechas en las que la religión era un valor central, guerrero y excluyente.

En el debate se opusieron las opiniones sobre el fenómeno integrista católico en las voces de dos sacerdotes. Un sacerdote que perdió a su padre en los campos de exterminio nazis y un sacerdote tradicionalista que tiene su parroquia en el departamento de les Ivelines. En su iglesia ha regresado a los viejos rituales católicos oficiando la misa en latín. El Papa Benedicto ha autorizado éstas nuevas prácticas que habían decidido transformar —en un afán de modernizar— a la Iglesia, acercándola más a la realidad contemporánea. Caroline Fourest, periodista especializada en movimientos religiosos, sirvió de contraparte a los sectores más tradicionales argumentado sus puntos de vista con las investigaciones que ha realizado en los últimos años sobre el integrismo religioso en Francia.

©2010 Maite Díaz

Anuncios

Una respuesta a “Francia, religión e integrismos

  1. Pingback: Enrique Meneses » Las torres de arena y la marea

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s