Cuba. Castro, el Gabo y las cintas de vídeo

Raúl Castro, Norberto Fuentes y Fidel Castro en una  fiesta

Arcadi Espada, hoy, en el Correo Catalán, publica un adelanto periodístico de lo que será el segundo tomo de las memorias del escritor cubano Norberto Fuentes: «La boca del lobo», Espada ha tenido acceso a un fragmento de las memorias de un hombre que fue acólito durante un tiempo de Fidel Castro. Un ‘azar truculento’ —del que no nos cuenta nada—  le ha permitido leer el manuscrito de un capítulo ‘X’ en el que Castro se interesa en la «la vida (sexual) de los otros» y màs específicamente por la sexualidad de su amigo Gabriel García Márquez en La Habana.

«Gabo vigiliado» (I) y al final, la cita para la semana próxima. Norberto Fuentes, desde la lógica del dictador, ha sido una debilidad de Fidel Castro. Un hombre que ha tenido acceso a la intimidad de Castro y de su élite político militar logra escapar de Cuba. Un escritor que escribirá su vida como una forma de testimonio, pero también de protección.

Este capítulo de la historia de cincuenta años de corrupción, permite cuestionar el uso de las finanzas públicas en actividades ilegales que atentan contra la vida privada y las libertades de los ciudadanos. En éste caso, se trata de documentos sobre la sexualidad que pudieran ser comprometedores para Gabriel García Márquez y que la dictadura guarda como recursos de chantaje. Si no fuera así, cuál sería el interés de gastar dinero y recursos en vigilar la intimidad de un escritor.

En el blog de Arcadi Espada, en la sección correspondencias, Carlos Gómez le envía una columna de Eduardo Punset sobre Haití en la que se recuentan las apariciones públicas del dictador haitiano Papa Doc en el balcón del Palacio Presidencial declamando sus consignas: «soy invisible, soy inmaterial», la versión vudú del Gran Hermano, económica. Una metàfora grotesca que podríamos relacionar a los equipos y las estructuras represivas cubanas que malgastan recursos tecnológicos para controlar la intimidad de personalidades vinculadas al régimen; sin contar el sistema de censura, vigilancia, control y denuncias en que ha estructurado a la sociedad para controlarla y mantenerse indefinidamente en el poder. Fidel Castro, el cine y los archivos de la miseria. La vida de los otros en el trópico.

©2010 Maite Díaz

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