Cuba. Represión y violencia contra la libertad de expresión

Marcha pacífica contra la violencia, realizada ayer en La Habana, en la calle 23 en el Vedado y organizada por el grupo de arte OMNI Zona Franca y Amaury Pacheco que también fue detenido. Para que no asistieran los bloggers Yoani Sànchez, Claudia Cadelo y Orlando Luis Pardo Lazo fueron brutalmente golpeados y secuestrados por un grupo paramilitar.
Una ola de represión desde hace varios días mantiene a la oposición y los bloggers en peligro de confrontación violenta con los medios represivos de la dictadura cubana. Yoani Sànchez, Claudia Cadelo, Orlando Luis Pardo, Amaury Pacheco, organizaron unos, y querían  participar otros, en una marcha pacífica por la calle 23, bajo el eslogan NO + VIOLENCIA, fueron detenidos por cuerpos paramilitares de la policía vestidos de civil. En algunos casos les golpearon y secuestraron por la fuerza sin mandato de arresto como a Yoani Sànchez y a Orlando L Pardo. Desde hace días la casa de Vladimiro Roca, un representante de la oposición ha sido sitiada por el “pueblo”, les acosan y lanzan objetos y ademàs les insultan, Martha Beatriz Roque Cabello lleva días denunciando el terror en su blog. Estos “mítines de repudio” son el recurso represivo de la dictadura para disfrazar actos de ilegalidad y violencia contra ciudadanos cubanos pacíficos.

El terror. La técnica del totalitarismo es el terror y la precisión son las intensidades. El terror de la disuasión primero. El control. Prohibir, pinchar los teléfonos, mantener un sistema de informantes alrededor de tu residencia, saber que estàs vigilado, que te escuchan y que nada escapa. Humillarte, vejarte, insultarte, desnudarte, como hacían a la llegada de los campos de concentración a los prisioneros. Anularte. En las duchas colectivas. Un sistema para forjar a “la tropa”, para que “el ejército de todo el pueblo” sea obediente y pierda el sentido de humanidad, de individualidad, de autonomía e independencia. La formula para convertirte en un número. Un expediente en la granja. Reducirte a la violencia animal de la sobrevivencia. Golpear sin dejar huellas. Ni rastros.

Sin palabras, sin prensa, sin periódicos, sin información. Desestructurados. La impunidad y la indefensión, porque a qué sistema judicial independiente de ese estado monstruoso puedes dirigirte para denunciar y exigir justicia, qué pruebas tienes de la vejación y la humillación, qué médico extenderà un certificado de las violencias físicas y describirà los hematomas, qué psicólogo redactarà un informe sobre el estado emocional tras el shock. Y si todo pasa ràpidamente en el interior de un coche, en una calle donde la gente camina anestesiada, acostumbrada a la impunidad, o si reacciona a la violencia extrema de unos hombres de civil, sin nombre, El Miserable, el màs miserable de todos,  gira la cabeza robóticamente y dice la palabra justificante de la violencia y el terror: “son contrarrevolucionarios”, “o espías” ” o mercenarios”. No son confiables. El lenguaje militar imponiéndose a la sociedad civil y se paraliza todo. La impunidad de unos dogmas ideológicos impuestos violando a la ciudadanía. La paràlisis y no hay elección. Es igual que suceda en plena calle, a la luz del día o en una habitación de un sótano sin ventanas donde podràs gritar y tampoco nadie escucha. Violentados, golpeados, aturdidos en el pozo oscuro unos minutos y luego lanzados a la intemperie, sin protección. Yoani Sànchez, Orlando Luis Pardo, Claudia Cadelo, Amaury Pacheco, Antúnez, Ciro Díaz, Claudio Fuentes, Gorki, Martha Beatriz Roque Cabello, Vladimiro Roca, Oswaldo Payà, Darsi Ferrer,  sitiados – y cuàntos anónimos que no sabemos, porque no tienen acceso a la red-  detenidos por la fuerza, arbitrariamente, sin orden judicial, sin acusación posible, sin derecho a un abogado. El poder de la violencia y las amenazas. La cobardía. Està claro quiénes son los delincuentes, los sin ley, los violadores con las negativas, las prohibiciones, la losa pesada sobre tu vida. Las grietas del muro desmoronàndose, selladas a toda prisa, en la desesperación, con las palabras que han decidido para definir un rostro y deformarlo o para hacer discursos demagógicos en las Naciones Unidas. A sólo dos días de la Caída del Muro de Berlín. Veinte años después, en Cuba, la libertad  perfora el muro en el ciberespacio con mensajes desde los blogs o desde Twiter. Palabras luminosas y ràpidas, mensajes de sobrevivencia y de resistencia.

Viejos militares inmóviles en los estertores de un régimen, como los que describía Gorbachov que encontró en Moscú en el Politburó en 1985. El país ineficaz e improductivo que recibió. Un grupo de viejos militares moviendo los hilos de una maraña de cables desconectados de la realidad y en corto circuito, paralizados por la vida, por el fluído de un río joven y poderoso, pensando que podràn detener esa energía, que podràn anular miles de voluntades y de voces. Paralizados, incapaces de dialogar, de abrir y elegir la democracia y la libertad. El Muro de Cuba se difumina, gracias a la revolución de las nuevas tecnologías de la comunicación, pero son muchos muros y las metàstasis del terror deben ser tenidas en cuenta. Durante cincuenta años de totalitarismo, para mantenerse en el poder,  han estructurado una tropa de adictos.

©2009 Maite Díaz

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s