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¿Capitalismo en crisis?… ¿Crisis de la izquierda?

Los filósofos Zizek, Fleury, Glucksmann y Sorman analizan la crisis financiera y la salud del sistema capitalista

Hace unos días escuché un debate que reunió al filósofo de origen esloveno, Zizek junto a los franceses Glucksmann, Sorman y Fleury. Analizaban el concepto de capitalismo y el tema central era la crisis del sistema. La primera definición fue en torno al capitalismo como concepto, para Glucksmann no se puede hablar de “el capitalismo” como una abstracción sino desde las diferentes variantes del capitalismo como sistema productor de riquezas.

Para Sorman el progreso está en relación con la libertad individual y los derechos humanos que se expresan en la estructura que garantiza la democracia liberal. Libertades indispensables como: la libertad de empresa, la libertad de intercambio, el mercado y la existencia de la propiedad privada que no son màs que las expresiones de las libertades individuales. Sorman analiza los fenómenos sociales desde la economía. El capitalismo estaría fundado en la innovación y en ésta lógica constructiva/destructiva, las crisis, como la actual crisis financiera forman parte del sistema y sirven para las renovaciones y transformaciones. En su opinión en Estados Unidos el sistema ha estado influído por el optimismo panglossiano de Càndide de Voltaire: vivimos en el mejor de los mundos posibles, un optimismo a ultranza “que alimentó una capacidad extrema de arcaismo” en relación a los riesgos y la falta de control y anticipación de las consecuencias. Sorman está de acuerdo que el sistema necesita mecanismos de control y reglas para funcionar adaptándose a la nueva realidad económica globalizada. Respecto a la idea de Capitalismo financiado de Fleury lo resumió como un reflejo del envejecimiento de la población y el alargamiento de la esperanza de vida, asegurando que los fondos de los retiros son grandes especuladores financieros.

Para Glucksmann no se puede hablar de capitalismo chino. Sería un capitalismo autoritario en el que no se respetan las libertades, tampoco los derechos y en el que las formas de contestación social que funcionan en el capitalismo occidental como el derecho a huelga y la libertad de asociación en la organización de sindicatos son reprimidas con violencia en China. La filosofía humanista occidental en ésta versión del capitalismo (chino) es sustituída por una ideología de la eficacia, de la producción, las artes marciales, la disciplina estricta y la sumisión que, en opinión de éstos intelectuales es la ideología que está generando el partido comunista de China como alternativa a Occidente y su crisis financiera que es también una crisis de valores.

Ésta ideología niega los valores de la democracia liberal y de la libertad individual. Se eliminan los mecanismos de reivindicación y lucha. Un regreso a un orden feudal, que por otra parte es el que han mantenido las culturas orientales en su respeto estricto de las jerarquías y en el culto a la obediencia. Se habló brevemente de películas como “Avatar” en cuanto a las derivas postmodernas, calificándola de bodrio y “Kung Fu Panda“, una película de animación que propagandiza éstas ideas y esquemas sociales orientales. Evidentemente se organiza en Europa una resistencia intelectual. Estaría también en la clasificación el capitalismo populista de Chàvez, en ésta versión hispana se trata de controlar los medios y a la población mediante la propaganda y las consignas.

El tema de la crisis como fin del capitalismo es un análisis apocalíptico que no tiene en cuenta ésta capacidad de innovación estructuradora del sistema y en el que las crisis son los movimientos que se producen para la transformación.
Sorman resumió que el fracaso del Comunismo y de la construcción del socialismo es su carácter dogmático y poco realista basado en el deseo de cambiar al hombre. El Capitalismo, al contrario, ha aceptado la naturaleza humana creando sistemas económicos que generan riquezas y leyes democràticas para la organización social de la convivencia. Es el sistema que funciona mejor, aunque las injusticias existen generadas por la propia naturaleza humana. Zizek se declara jacobino y justifica la violencia. En su opinión la idea del Comunismo como sociedad posible es el recurso que le queda a la izquierda para reinventarse. En opinión de Glucksmann el aporte interesante que realiza Zizek es el anàlisis del estalinismo como una catástrofe ético política que necesita un estudio profundo como fenómeno y su influencia en la estructuración de las sociedades totalitarias de izquierda.
El concepto de Disidencia frente al Totalitarismo fue una de las ideas màs interesantes del debate. Glucksmann resumió que Europa en la segunda mitad del siglo XX tuvo que desafiar dos realidades terribles generadas por los totalitarismos: el fascismo y el comunismo que crearon los campos de concentración y exterminación ademàs de la creación de la bomba atómica como instrumentos de anulación y muerte. Todo éste período de la guerra fría, los bloques, la división de Europa por el telón de acero, terminó sin violencia ni derramamiento de sangre. El proceso hacia el final lo llevó la disidencia pacífica como paradigma revolucionario no violento, opuesto al paradigma jacobino-leninista de la lucha de clases y la violencia revolucionaria necesaria. Esta idea de no violencia fue capaz de transformar la carta geográfica europea en 1989. Para Sorman, la idea de la no violencia y el olvido de los preceptos leninistas de la violencia revolucionaria tienen una influencia del budhismo y de las ideas de oposición pacífica de Gandhi.

Fleury, filósofo de izquierdas realizó una dura crítica al capitalismo financiero que lo definió con tres C para simbolizar la Capitulación del sistema:

-Corrosión que lleva a la devaluación individual, a la depresión y al suicidio. En Francia en los últimos meses hubo una ola de suicidios de trabajadores de France Télecom, una empresa estatal que estableció normas de competitividad y eficacia extremadamente rigurosas además de amenazas de retiro anticipado.

-Corrupción dada por el clientelismo político, la fuga de capitales, los paraísos fiscales, las multinacionales que no pagan impuestos proporcionales a sus beneficios. O las sociedades del CAC 40 que sólo cotizan un 8%.

-Cinismo social en el que entraría la obscenidad salarial frente a la precariedad o la impunidad de un presidente mediático como Berlusconi.

La crisis social màs difícil es la de África, Sorman analiza ésta crisis desde la exclusión del territorio que no forma parte de la globalización. Los países emergentes como China, Brasil y la India han entrado en el mercado y ésto ha generado la transformación mundial. Sorman insite como Glucksmann en oposición a Zizek y Fleury que la violencia social no es necesaria para cambiar el mundo. El cambio está en la creación de sistemas de economía de mercado, políticamente democráticos que acepten la naturaleza humana.

Zizek y Fleury como conclusión y en símbolo de solidaridad desde la izquierda se dieron la mano. Zizek, provocador, dijo que todos los problemas existentes a largo plazo desembocarían en el apocalipsis y desde su pose mediática se definió como seguidor de Robespierre. Sorman en los primeros minutos ya había definido a Zizek y sus teorías como abstractas, categorías artificiales girando alrededor de la mística del comunismo como sistema fracasado. Con cierto desdén simpático le pidió que le mostrara un sistema generador de riqueza en el que se preserve la democracia liberal, no conocemos otro que no sea el sistema capitalista, concluyó.

Frente a ésta evidencia, para Sorman el capitalismo es una experiencia histórica de renovación e innovación constante, un sistema con contradicciones, abierto que enfrenta constantemente cambios generados por las crisis que son los mecanismos de corrección y transformación del sistema.

©2010 Maite Díaz

Los muros, las dictaduras y los dictadores…

Hace un par de meses me fui a ver la exposición fotogràfica sobre el testimonio de Agustí Centelles de la guerra civil española y sobre su estancia -junto a otros republicanos españoles- en los campos de refugiados en el sur de Francia. El primer documento que encontré era algo increíble, decía: “Por Dios, España y su Revolución Nacional sindicalista”,  con membrete de las oficinas de propaganda franquista. Lo totalitario es la expresión de un extremo. Siempre es desproporcionado, inflado, monumental, dramàtico y teatral. La política roza los adjetivos y se desliza como en una montaña rusa en disneylandia hasta que llega el accidente. Mi tío Luis llamaba a la Revolución Cubana: «el accidente». Antes y después del accidente…marcaba con ésta frase sus historias. No era filósofo, pero había leído a Ortega y Gasset, decía que era algo que no debía haber ocurrido o que podría haberse evitado, pero sucedió. Como la guerra civil española que había vivido. Movimientos totalitarios. Un bandazo o dos a los extremos. A los dictadores es difícil clasificarlos políticamente de izquierdas o de derechas. Son caprichosos y los caprichos no son razonables, ni siguen una lógica, caprichos son y pueden ir de un extremo a otro.

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