Archivo de la categoría: Música

Noa, Babel

Pardon me for babeling
Comme des milliers de mots
Pardon me for babeling
Qui t’envoient des signaux
Cent mille mots, blottis au fond
De mon cœur
Tout là-haut dans les étoiles
Pour oublier tes peurs
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Carlos Nuñez & The Chieftains

Aire. Flautas, arpas, gaitas, percusión y cuerdas en éstos intervalos que repiten los espacios de sonido y de vibración que nuestro cerebro recibe, conecta e identifica con las emociones más primarias: la alegría y la fuerza, la ligereza y algo también de épica festiva; vibraciones que pueden comunicar sensaciones de manera abstracta como sería el lenguaje de los sonidos de los primeros hombres antes de la torre de babel. Se supone que las primeras expresiones musicales elaboradas fueron realizadas con pequeñas flautas talladas en huesos de animales, o golpeando dos piedras, así, los hombres intentarían imitar a los pájaros u otros sonidos de la naturaleza. Con las danzas imitaban a los animales más ligeros, fuertes o poderosos, también seducirían a sus mujeres y viceversa. En el video el solo de percusión  suena con la intensidad, el ritmo y la insistencia de un pájaro carpintero para ganar en la velocidad como la máquina de un tren en marcha. La música realizada con el mínimo de instrumentos, una caja y dos baquetas. Danzan y se retan en un ritual de alegría contagiosa. Aire, ritmo y energía y el cuerpo es el instrumento. La alianza atlántica en El Concierto de las Estrellas.

My Song – Keith Jarrett & Jan Garbarek

IMANY – Grey Monday – Live au China

Jacques Brel, Le plat pays (1963)

Avec la mer du Nord pour dernier terrain vague
Et des vagues de dunes pour arrêter les vagues
Et de vagues rochers que les marées dépassent
Et qui ont à jamais le coeur à marée basse
Avec infiniment de brumes à venir
Avec le vent de l’ouest écoutez-le tenir
Le plat pays qui est le mien

Avec des cathédrales pour uniques montagnes
Et de noirs clochers comme mâts de cocagne
Où des diables en pierre décrochent les nuages
Avec le fil des jours pour unique voyage
Et des chemins de pluie pour unique bonsoir
Avec le vent d’est écoutez-le vouloir
Le plat pays qui est le mien

Avec un ciel si bas qu’un canal s’est perdu
Avec un ciel si bas qu’il fait l’humilité
Avec un ciel si gris qu’un canal s’est pendu
Avec un ciel si gris qu’il faut lui pardonner
Avec le vent du nord qui vient s’écarteler
Avec le vent du nord écoutez-le craquer
Le plat pays qui est le mien

Avec de l’Italie qui descendrait l’Escaut
Avec Frida la blonde quand elle devient Margot
Quand les fils de novembre nous reviennent en mai
Quand la plaine est fumante et tremble sous juillet
Quand le vent est au rire quand le vent est au blé
Quand le vent est au sud écoutez-le chanter
Le plat pays qui est le mien

Victor Manuel, “Marinero quiero madre”

The piano. Michael Nymann

Paul Simon, fifty ways to leave your lover

Miles Davis ‘KIND OF BLUE’ (1959)

Para Margie Gavilán

Flamenco Sketches es una pieza apacible de Kind of blue. Me gusta todo el disco. Está la clásica y conocida Freddie Freeloader pero hay días que prefiero escuchar ésta varias veces. Es una pieza contemplativa. Concentrada, como un cuadro profundo de Rothko. Tiene el poder hipnótico sonoro, se apodera de tí, buenamente.  Coltrane  llega con la luz tranquila y te despierta. La reunión del genio de Miles Davis, Coltrane y Bill Evans entre otros. Luego vendría Sketches of Spain en 1960, otra joya. Ayer soñé que íbamos por la carretera bordeando el mar. La Vía Blanca y la costa espumosa. Alamar no existía, por supuesto, es una de ‘las construcciones revolucionarias’ imperdonables. Alamar podría ser maravilloso si toda la costa fuera un puerto deportivo, cooperativas de pesca, restaurantes, bares frente al mar. En fin, que aunque no quiera ésta música siempre me lleva a La Habana, la escuchábamos en casa. Y a la Vaughan, Carmen McRae, Billie Holliday, Flitzgerald. El jazz ha dejado cantar a las mujeres, esas voces a veces con humor, sensuales o desgarradas. El talento del cuerpo y la sensibilidad. En La Habana  podías ir a ver a Elena Burke, a José Antonio Méndez y a Portillo de la Luz al bar del hotel St John. El feeling. Los años cincuenta. En La Habana la gente tenía swing y feeling, algo especial. En Francia dirían charme, que suena más terrenal. Feeling y swing es algo como la vibración de la música. Los festivales de jazz, los amigos jazzistas. Y Gillespie o Charlie Haden por las calles del Vedado, los jóvenes jazzistas de la escuela, le talent fou.Los clubs nocturnos y el desespero por cumplir dieciséis. El Elegante y Dulzaides y por supuesto el malecón.  A finales de  los 80 todavía era un largo muro de hormigón bastante bien conservado y un amigo me contaba que Carl Andre, -el escultor minimalista- de visita en La Habana con Ana Mendieta, había dicho que era una pieza minimal, de las más hermosas que había visto.Un espectáculo. Las puestas de sol, el mar y el horizonte. A veces los amigos caminábamos de la entrada del puerto al castillo de la Chorrera, a donde íbamos a beber vino y a comer entremeses españoles. Vendían vinos socialistas, de estación de tren que decía mi padre y también algúnos vinos españoles y portugueses de mejor calidad. La Habana es una ciudad sin playa, con un río asqueroso, el Almendares, con un gran puerto pero sin actividad pesquera ni puerto deportivo. Existen las marinas para extranjeros pero eso yo no lo conocí. Me iré de vacaciones al sur de Francia. La costa está llena de pueblos, puertos pesqueros y pescadores que faenan cada día. Las Lonjas  son lugares que disfruto, ah! las maravillas del comercio y la libertad, ver salir y llegar los barcos cargados de cajas con hermosas piezas, la subasta de gambas y pescados. Y cada vez comprendo menos cómo en Cuba falta el pescado y cómo han llegado a decirme que la plataforma está “agotada”. ¿Agotada?. ¿Y el Mediterráneo?. ¿Será cierto el chiste?, será real que hasta los peces han decidido marcharse.

© 2010 Maite Díaz

Chicago, Saturday in the park

Jacques Brel, Vesoul

Jacques Brel grabando Vesoul en 1968, calentando y repasando el tempo antes de la grabación. El acordeón de Marcel Azzola, al que Brel pide en la carrera: chauffe Marcel chauffe -calienta- en espiral, vital y desmesurado. Qué energía,  la grandeur y a la vez la humilité. Cómo no  escuchar una y otra vez a éste hombre que vivió con tanto nervio y que cantaba vuelto al revés. Brel es como el agua transparente de un manantial en curso libre. La letra de la canción es la historia de una pareja contada con  humor e ironía, vertiginosa. “Tout va bien? Bien!”

Saetas


Angel Vargas canta en Jerez una Saeta al Cristo de la Buena Muerte

Serrat canta La Saeta, el poema de Antonio Machado

Hoy es viernes santo. Desde hace poco más de un mes han vuelto a cobrar fuerza las ideas del martirio y el sacrificio para desafiar al poder. La leyenda cuenta que Cristo se entrega a los romanos porque piensa que su sacrificio es necesario para liberar al pueblo judío del yugo de Roma.

El martirologio como recurso último ante la crueldad y el sadismo del poder. Estamos en Semana Santa, las referencias culturales de nuestras tradiciones y orígenes mediterráneos: griegos, fenicios, judíos y árabes nos llevan en éstas fechas al crisol que ha sido España. La cultura cubana es descendiente directa -en cuanto a sus valores humanistas- de la tradición occidental del cristianismo, de la ilustración y también -por suerte- de la revolución industrial. Tanto a creyentes como ateos, estos días nos conectan con las celebraciones del martirio, la crucifixión y la resurrección de Cristo. En las saetas están las palabras, la emoción, el desgarro de una tradición y unas imágenes trágicas. Las crucifixiones de Cristo y los ladrones, lanceados como los toros de lidia. Las imágenes son esculturas de madera policromada a tamaño natural. Los cabellos son humanos y los ojos de cristal brillan en la oscuridad con la tenue luz de los cirios. Vestidas con paños se alzan sobre unas plataformas de plata y oro, y unos candelabros decorados con formas barrocas, éstas escenas o imágenes son  llevadas a hombros por los cofrades. Mecen a la Virgen y la bailan, le gritan guapa al rostro lloroso.  Nunca he estado en Sevilla, pero en Madrid me he ido varias veces a las procesiones de la Virgen de la Macarena y el Cristo del Gran Poder por las callejuelas de los Austrias. El ambiente es  silencioso, de respeto y emoción contenida. La música de las marchas es sobrecogedora. La noche y los cuerpos de los costaleros se impregnan del olor a incienso. Hacen paradas y entran en los bares a beber algo. Es una experiencia medieval y emocionante.

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Soneto a Mamá. Joan Manuel Serrat

Víctor Manuel, A donde irán los besos

Victor Manuel le hizo una canción a Franco en los sesenta, cuando el generalísimo se había convertido en el patriarca cazador. Su padre nunca le contó la verdad sobre la muerte de su abuelo fusilado en Oviedo. Según cuenta en una entrevista que acabo de escuchar, la razón que le daban era el robo de una cesta de huevos. Su padre temía que pudiera enrolarse en reivindicaciones políticas y mintió. Cuando comenzó la transición española y él hacía campaña por el Partido comunista  español, en 1978, le sacaron la tarjeta amarilla. Pero no fue al banquillo. Éste bolero es como un viaje del Cantábrico al Caribe y narra los amores y las despedidas.  El cine, ese espacio tan importante en la adolescencia y que nos ayuda a crecer. Las fugas y los secretos. Las traiciones. Las promesas que no regresan. Un aire de verano, cálido en la fría Europa.

©2010 Maite Díaz

Denez Prigent

Para el viaje que vendrà…

Las imàgenes del vídeo son en la costa bretona, al noroeste de Francia. El Atlàntico en invierno, fiero y espumoso, rebelde. Una zona cultural que comparte contactos e intercambios con el norte de España, fundamentalmente con Galicia y Asturias, también con Irlanda y por supuesto la Gran Bretaña. Denez Prigent es un cantante francés de origen bretón, canta en la lengua de su región natal. Su voz es de una vibración y una energía poderosa. Cuando se une a gaitas y tambores el poder se transforma tranquilo y guerrero o enloquecidamente festivo.

©2009 Maite Díaz

Gal Costa & Tom Jobim

Keith Jarrett & Jan Garbarek “My Song”

Juanes y el concierto en la Plaza Cívica o será la Plaza de la Concordia

Sigo la polémica en la prensa desde hace varios días. Los cubanos protestan. Declaraciones. Cartas. Entrevistas. Miguel Bosé  no sabemos si aceptarà. Ana Belén y Victor Manuel, que firmaron en el 2003 la carta contra los fusilamientos de los tres jóvenes cubanos y el encarcelamiento de los periodistas independientes, deciden apoyar la iniciativa de Juanes por la paz. La violencia de la intolerancia organiza las protestas. Piras. Fuego. El lenguaje extremo. La mediación parece imposible. Son desafortunadas las declaraciones de Victor Manuel utilizando el lenguaje castrista de éstos tristes cincuenta años.

Es cierto que no es cualquier plaza. Màs que una plaza es un espacio de concentración. Descomunal, presidida por una torre imponente y un Martí de proporciones estalinistas. Que también se multiplicó en decenas de miles de bustos en todas las escuelas de la isla. Martí “el apóstol”. Luego ademàs Fidel Castro en una de sus operaciones de propaganda invitó al Papa a Cuba, y allí se ofició la misa. Años antes, el Papa recibió a Fidel Castro en Roma. Supongo el viaje sería para confesarse. No recuerdo que los cubanos quemaran imàgenes del Papa ni pidieran su dimisión. La religión parece el único espacio que podría propiciar la tolerancia y el diàlogo entre cubanos.
La plaza en su estructura desproporcionada, en su concepto del espacio y sus símbolos resume conceptos totalitarios. A los pies de la torre, una tribuna frente a la plaza establece la distancia y nunca propicia el diàlogo. El espacio se estructura como un teatro para escuchar interminables monólogos o para presenciar desfiles militares. Construída por Batista como la Plaza Cívica, la estrenó el segundo dictador. La arquitectura como valor simbólico y expresión del poder político en el espacio público. Y la transformaron en Plaza de la Revolución cambiàndole el nombre. Es el génesis del espacio. Un dictador, un militar que violó la Constitución y depuso un gobierno democrático en 1952.

No sé si en el proyecto original existía algún tratamiento paisajístico, algún jardín o arboleda que hicieran agradable el paseo. Como en el Champ de Mars donde se levanta la torre Eiffel y se organizan conciertos y hay bancos para sentarse y conversar, areas de césped donde descansar, o hacer picnics con amigos o en familia durante el  verano, fuentes para escuchar el rumor del agua y refrescar…En París en la Plaza de la Concordia donde se levantaron las guillotinas que primero cortaron las cabezas de los reyes y aristócratas y donde màs tarde, la Revolución francesa comenzó también a devorar a sus hijos, sedienta, hoy se levanta un obelisco faraónico. A un lado comienza el Paseo de los Eliseos y del otro està la Asamblea Nacional. Una placa metàlica en el pavimento recuerda que fueron guillotinados Maria Antonieta y Luis XVI.  Si existió el proyecto de un jardín, nunca interesó a los que se la apropiaron en 1959 para arengar, enfrentar y confrontar a los cubanos desde hace 50 años. El pavimento es asfalto. En verano, cuando el calor y el sol sobre la plaza son insoportables se respiran los olores del alquitràn. En lugar de àrboles hay postes estratégicamente alineados coronados con bocinas y baterías de làmparas potentes para “iluminar al pueblo” durante los discursos del Comandante, algunos duraban màs de seis horas.

Agotamiento. Al pueblo cubano lo ha rendido el agotamiento y lo ha embrutecido la política elemental y cainita. Rendido. Lo que queda es que en esa plaza cante Juanes y todo el que pueda y quiera, con Castro vivo y cuando ya no esté. De momento, que los cubanos comiencen a celebrar la despedida. Que suene música, y si es extranjera, muy bien. Estaría bien que fueran invitados grupos contestatarios, pero La Habana no podrà ser Bucarest.
Música, horas de música interminables, de todas las músicas y en todas las lenguas que en el mundo han sido. Música para ver si el lenguaje abstracto de los sonidos logra que la tribu dance y recuerde por un instante que lo primero que hay que recuperar es un espacio que ha sido ocupado por la imposición de una dictadura, por la intolerancia, la violencia, la militarización de la sociedad civil, los gritos de Patria o Muerte en esa plaza. Un lugar que ha sido “su lugar”. Tengo cuarenta y seis años y nunca vi un concierto en aquella plaza. Alguno se organizó, pero esa plaza es Fidel Castro, ha sido su escenario. Entonces es comprensible la ira de los cubanos de Miami en sus acciones con martillo, los otros las hacían con hoz y martillo. Hay millones de cubanos que han tenido que ir obligados por el control y la represión a esa plaza, a desfilar y escuchar horas de retórica castrista en éste medio siglo, generaciones de cubanos. No me opongo a que cante Juanes en el púlpito del dictador, me parece que la acción comienza a desacralizar el sitio. Y si Juanes tiene el coraje en esa plaza, con los micrófonos abiertos, de pedir públicamente libertad para los presos políticos, quizàs regrese a Miami como el evangelista.

©2009 Maite Díaz

Georges Brassens. La mauvaise reputation

1

Au village sans prétention, j’ai mauvaise réputation
Que je me démène ou que je reste coi, je passe pour un je-ne-sais-quoi.
Je ne fais pourtant de tort à personne, en suivant mon chemin de petit bonhomme
Mais les braves gens n’aiment pas que l’on suive une autre route qu’eux…
Non les braves gens n’aiment pas que l’on suive une autre route qu’eux…
Tout le monde médit de moi, sauf les muets, ça va de soi.

2
Le jour du Quatorze Juillet, je reste dans mon lit douillet
La musique qui marche au pas, cela ne me regarde pas.
Je ne fais pourtant de tort à personne en écoutant pas le clairon qui sonne
Mais les braves gens n’aiment pas que l’on suive une autre route qu’eux…
Non les braves gens n’aiment pas que l’on suive une autre route qu’eux…
Tout le monde me montre du doigt, sauf les manchots, ça va de soi.

3
Quand je croise un voleur malchanceux poursuivi par un cul-terreux
Je lance la patte et pourquoi le taire, le cul-terreux se retrouve par terre
Je ne fais pourtant de tort à personne en laissant courir les voleurs de pommes
Mais les braves gens n’aiment pas que l’on suive une autre route qu’eux…
Non les braves gens n’aiment pas que l’on suive une autre route qu’eux…
Tout le monde se rue sur moi, sauf les culs-de-jatte, ça va de soi.

4
Pas besoin d’être Jérémie pour deviner le sort qui m’est promis
S’ils trouvent une corde à leur goût, ils me la passeront au cou.
Je ne fais pourtant de tort à personne en suivant les chemins qui ne mènent pas à Rome
Mais les braves gens n’aiment pas que l’on suive une autre route qu’eux…
Non les braves gens n’aiment pas que l’on suive une autre route qu’eux…
Tout le monde viendra me voir pendu, sauf les aveugles, bien entendu.

Noa “I don’t know”