© 2010 Maite Díaz
Hace frío, ayer bajó a -15° en Orléans, la temperatura más baja que se ha registrado en muchos años en Francia. La nieve no cruje suave y apretada, suena a cristales rotos en la acera. Según las predicciones meteorológicas bajarán más las temperaturas en los próximos días. Todo el norte está helado. Casas sin electricidad en el centro y el este de Francia. La gente calienta las camas con bolsas de agua, pasan las horas en el interior a doce grados sin calefacción. Una señora decía que por las noches recuerda a sus mayores. En invierno, sin eletricidad, la gente se acostaba temprano y se dedicaban a hacer hijos. Hoy, con tantas pantallas en casa, es normal que la natalidad siga bajando como las temperaturas. Llega el frío del norte pero lo esperamos con tecnología y la protección de las estructuras de los servicios públicos.
Esta mañana en mi recorrido por los kilómetros de túneles y trenes de París, viajando desde el aeropuerto Charles de Gaulle hasta Gallieni, la última estación de la línea tres, recorrido que repito cada día desde hace tres semanas de carreras matinales como un hot dog en la canal de la cadena industrial, con la precisión de un tiempo y unos horarios, como las ovejas, pasando tornillos, validando el navigo -109 euros mensuales- por ese precio suena y como un sésamo abre las puertas electrónicas. En la ciudad la pobreza muestra su cara fea y maloliente. Los sin domicilio fijo, SDF, duermen en los pasillos del metro République. A las ocho de la mañana una tromba de gente estresada y apurada amenaza a éstos hombres rojos, deformados por el alcohol y la pobreza, sucios, rugen con voces incomprensibles cuando los agentes de seguridad del metro les piden que deben levantarse y despejar el camino. La estación del norte es un hervidero cada día, pero con el frío, mucha gente que vaga sin objetivo se queda bajo las mantas, ésta mañana había más control militar por los riesgos de atentado y menos gente, con lo cual los atascos de viajeros en las horas punta van condicionados con las bajas temperaturas. El frío pone a hibernar a mucha gente.
Hay más personas que buscan restos en las basuras, ayer vimos desde la ventana de casa a un hombre que revisaba los residuos, no buscaba en los cartones o en las botellas plásticas, quería recuperar otros deshechos pues es un mercado que va desarrollándose paralelo a la pobreza.
Cada día recojo prensa gratuita, 20 minutes, metro PARIS, Direct soir y otras publicaciones. No puedo leerlas todas. Periódicos de breves y artículos cortos. En el metro PARIS de hoy se habla de los recortes fiscales, y el periódico llama a los franceses a expresar su opinión en internet sobre qué estarían dispuestos a aceptar para bajar el déficit de Francia. En portada Coluche y su “on compte sur vous”, eslogan con el que lanzó los “Restos du coeur” para organizar la distribución de víveres y comida que van a parar a la basura cada día, mientras muchas familias lo tienen difícil para llegar a fin de mes. Un llamado a donar pues cada vez son más las familias que acuden a ésta institución no gubernamental para poder dar de comer a sus hijos.
En el mismo periódico, la noticia en cuatro líneas sobre la venta en Sotheby de un lote de 20 joyas creadas para los duques de Windsor y estimadas en 3,5 millones de euros. La obscenidad minimal de cuatro líneas. Sigo leyendo, el tren se detiene en Drancy, una llamada de seguridad y paramos. La noche difumina las casas de piedra y los pasos a nivel de los años cuarenta. Siguen ahí pero cuánto ha cambiado todo. Viajo hacia el norte, el tren arranca, son las 17:30 y ya es de noche.
© 2010 Maite Díaz
Enviar donaciones a:
Restaurants du Coeur. 75515. Paris Cedex 15.
www.restosducoeur.org




Blog a Ricardo González Alfonso, escritor
Blog Jama y Libertad
Me gustan mucho tus fotos en general; en particular las que tienen referencias pictóricas.
Me he permitido incluir tu blog en mi web. Espero que no te importe; si así fuera, dímelo.
Saludos
Muchas gracias, es un honor añadiré el suyo he visto rápido una editorial dedicada al comic, mañana lo veré con calma. Gracias de nuevo y saludos.